sábado

EL SAGRADO AROMA DEL MUNDO - ALCE NEGRO


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Y allí estaba yo, de pie,
en la cumbre de la más alta de las montañas
y abajo, a mi alrededor,
se encontraba el círculo del mundo.
y mientras allí estaba
contemplé más de lo que puedo describir
y comprendí mucho más de lo comprendido
hasta entonces;
pues veía de un modo sagrado la forma
de todas las cosas en el Espíritu
y la Forma de todas las formas,
como si todo estuviera unido,
cual si fuera un único Ser.
Y contemplé cómo el círculo sagrado de mi pueblo
era uno de los muchos que componen el Gran Circulo,
amplio como la luz del día y
como el fulgor de las estrellas en la noche;
y en su centro crecía un árbol majestuoso y florecido,
para cobijar a todos los hijos de una misma Madre y de un mismo
Padre,
y vi que todo aquello era sagrado.


***MUJER BÚFALO BLANCO 2012 Canalizado por Gillian MacBeth-Louthan ***



Hijos del Sol, dejen que sus espíritus se remonten en el viento que susurra a través de sus corazones y a través de sus días. Que sus espíritus se remonten en la sonrisa de un niño, el canto de un pájaro, el titilar de una estrella. Que sus espíritus monten la cola de un arco iris en su camino a abrazar a un cometa, en su camino a casa, a su estrella, donde vive su corazón. YO SOY aquella que viene en este día. YO SOY Mujer Búfalo Blanco. YO SOY aquella que teje y sana los agujeros de su corazón. Como una araña, YO TEJO LA LUZ que atrapa el rocío matinal de sanación pura. YO SOY aquella que les ayuda a ponerse en contacto con lo que BUSCAN, lo que no puede ser suyo de ninguna otra manera.
Yo miro su luz, miro su vida y miro sus corazones. Veo que todos ustedes no se sitúan plenamente en el poder y la autenticidad del tesoro dentro de ustedes. Al no amar y aceptar plenamente todas sus experiencias, sus reflexiones diarias y su cuerpo humano, no pueden subir al siguiente nivel del corazón y la luz. Miren su reflejo terrenal que es tan divinamente inspirado, para encontrar la autenticidad de su ser.
La ascensión no está disponible hasta que hayan abrazado todo lo de la Tierra – sus dilemas, sus angustias, sus dolores, son todo parte de su esencia. Porque ustedes vienen a limpiar y a amar la carne de su carne que proviene del cuerpo de la Madre Tierra. Al no amar su humanidad, al no amar su terrenalidad, al no amar las células y los órganos y los pelos y las arrugas en su cuerpo, no están amando a su Madre Tierra. Sólo pueden sanarla amándose USTEDES.
Deténganse a diario y amen cada pulgada del cuerpo humano que llevan sobre su luz. Se les pide que entren por este próximo portal de Luz amando cada dolor, cada achaque, cada hueso, cada pelo, cada ápice de ustedes, por dentro y por fuera. Es fácil amar a las ballenas, los árboles y el arco iris, pero no es tan fácil amar su humanidad. ¿Aman lo que son en este instante? Cada intersección de vida está grabada en la memoria de su carne.
Cada elección que alguna vez hicieron –no importa cómo la vean ahora– fue una elección divina. Cada experiencia que germinaron, cultivaron y luego cosecharon, fue una creación manifestada y alumbrada por la Divinidad dentro de ustedes. Cada persona en la Tierra está teniendo una experiencia distinta. No juzguen sus experiencias, ni los critiquen, ni los analicen, ni los reprendan, porque sus experiencias son perfectamente divinas tal como ellos las han creado.
Las energías venideras les piden que entren en equilibrio dentro de sí mismos y no se preocupen si su vecino está en equilibrio, o su marido está en equilibrio o su jefe está en equilibrio. El equilibrio comienza y termina con ustedes. No es asunto suyo lo que otro esté haciendo como su experiencia de aprendizaje. No se ocupen con los detalles de cambiar a otros. Ocúpense de honrar sus propias elecciones, sus energías, sus frecuencias y sus desafíos.
Cada uno de ustedes ha llegado a un callejón sin salida. Parecen haber llegado al final de sus límites y sus opciones. Entiendan, queridos, se le está pidiendo que muevan montañas, que cambien la estructura molecular de lo que bloquea su camino, que caminen a través de lo que los mantiene rebajados, separando los mares de su vida. Caminen empoderados sabiendo que pueden cambiar lo que comandaron a la existencia. Porque ustedes comandaron a la existencia cada elemento en su vida, en su armario, en su piso y en su cuerpo. Ustedes lo crearon en el mundo físico. Yo, Mujer Búfalo Blanco les pido que amen a todas sus creaciones – porque Dios no reprocha ni siquiera a una de sus creaciones, las ama a todas, no importa lo mucho que la creación no se ame a sí misma. Se les pide que tomen la postura del Creador y amen lo que han traído a su vida.
Todos se encuentran a la Puerta del Sol. Van a experimentar un eclipse del sol. Esto no quiere decir que la oscuridad vaya a entrar en su corazón, sino que ustedes van a entrar en el portal del corazón y entrar en todo lo que han traído para aprender. En el otro lado de todos los agujeros negros están naciendo estrellas, den a luz a esa estrella dentro de ustedes.
Caminen hacia el sol. El sol es un portal de luz pura. Es un agujero en el cosmos, y la verdad de Dios brilla a través de él. Caminen hacia el sol en su interior. Acepten lo que son. Yérganse altos en su luz. Yo soy Mujer Búfalo Blanco. Los dejo en amor y bendiciones.

viernes

***De las Enseñanzas de los Ancestros ***


La Tierra es también la Luna

Nosotros somos habitantes del cosmos y tenemos una identidad cósmica y, como hijos del universo o del multiverso, vivimos en muchas dimensiones simultáneamente y lo sabemos, aunque a veces lo  mantenemos un poco olvidado en la consciencia del día a día.
Como niños indígenas se nos enseña que tenemos una identidad cósmica en la que todo lo que nos rodea está vivo, como nosotros, tiene un Alma o es Espíritu, que es la Substancia del Alma.
Aprendemos a relacionarnos con el Sol como con un padre, que la Tierra es nuestra Madre, la Luna es a veces una Hermana, o una Abuela, o una “Reguladora” de la Mujer, o una Cómplice del Amor, Maestra, Consejera, la Conectada al Agua….Ella tiene muchas caras y muchos nombres, y en cada uno tiene una relación íntima con nosotros.
Todo lo que vive en la Madre Tierra es nuestra familia, los Árboles son los Abuelos, los Animales son Hermanos, las Piedras y los Cristales son los habitantes más antiguos de la Madre Tierra y de ellos recibimos profundas enseñanzas si sabemos escuchar y observar.
Nos enseñan a no preguntar ¿qué?, sino ¿quién?. ¿Quién es el agua? ¿Quién es la Luz? ¿Quién eres?
Cuando contestamos esta pregunta nunca respondemos mencionando nuestro cuerpo, siempre buscamos nuestra identidad dentro de lo invisible que nos habita. Tenemos consciencia de lo invisible como de la parte espiritual de nuestro ser: nuestra consciencia, nuestros sentimientos, pensamientos, relaciones, sueños…. Sabemos que todo lo que nos hace “Ser” habita en la dimensión invisible, y así también lo pensamos de los otros seres. Comprendemos que la parte visible del Sol no es quién es el Sol, sino la forma en la que se materializó el Espíritu en el Sol, a Él le llamamos Tunkashila, Él es el Fuego, es Nuestro Padre, y a Él lo invocamos cuando necesitamos guía o ayuda.
De otra forma también más básica diferenciamos lo invisible de lo visible, ya que todo lo visible está hecho de Materia. La palabra Materia viene de Mater, lo que significa Madre. Es la Visible Creación y La que nos Sustenta. De modo que todo lo materializado es la Madre, así también la Luna y todos los otros Planetas son la Tierra.
Pero este planeta que es nuestro Hogar es la Tierra de la Eternidad, el Paraíso, ese ser maravilloso que solidificó el Polvo Cósmico y tomó forma, fluyó en Agua, se vistió de Aire y guardó el Fuego en su corazón para poder dar y portar vida. Ella, La que Nutre, es nuestra primera Madre, la que nos da el Cuerpo, la que nos ha llamado a encarnar en esta vida porque necesita de nuestros pasos sobre su piel en el Tiempo que Corre. En Ella se reúnen los Cuatro Guardianes de las Cuatro Esquinas, los Cuatro Elementos, cada uno un Ser de Luz sin el cual la vida no sería posible. El primer Elemento, la Tierra misma, es el Polvo Sagrado del que están hechas todas las materializaciones. El Aire es el Aliento Divino y también un Padre, el Viento,  el Elemento Etéreo, el que le da el Alma a todo lo que vive. El Agua es el Elemento Emocional y la Memoria de la Tierra, Ella también es una Madre y, al Ser Fluir, unifica a los otros tres para permitir que nazcan nuevas formas de Vida Habitable. El Elemento Fuego es el más misterioso, la Luz Misma, el Gran Espíritu, Padre del Alma del Alma, Chispa Divina.
Mi Maestro Alce Negro repitió más de doscientas veces el último día que lo vi: “Todo lo malo que ocurre en la Tierra ocurre porque el hombre no ha entendido el Fuego!” “Que no comprenden el Fuego!” “Ellos no saben quién es el Fuego”. Nunca vi a un hombre hablar con más respeto y veneración que al Maestro cuando saludaba al Sol y decía: “Aho, Tunkashila!” Y luego hablaba con Él como se habla con un Padre que Entiende, como hablamos con el Gran Espíritu sabiendo que nos ama, sabiendo que nos llamó a la existencia por nuestro Nombre y nos dio el Alma, que es Espíritu Luz como Él, Identidad, Consciencia, Inteligencia y Memoria, Conocimiento, Percepción de la Belleza y Calidad.
Cuando las religiones dicen que estamos “hechos a imagen y semejanza de Dios” no se refieren a la forma de nuestro cuerpo, sino al Ser Yo y su Forma de Ser Interior, su Forma de Amar, de Sentir, su la Atracción o Repulsión que quizás después se transformó en los conceptos “lo bueno” y “lo malo”, pero que en un principio es el instinto de lo que tiene calidad para nosotros, con eso nacemos como humanos, la Herencia del Padre.
Hemos heredado el  Amor de Padre y el Amor de Madre de nuestros Padres Verdaderos, y Ellos nos quieren a nosotros como nosotros queremos a nuestros hijos. En toda la Tierra nadie es tan fuerte como una Madre que defiende a sus hijos. Así es la Tierra. Así es la Madre. Así somos nosotras.
Todo lo que tenemos viene de Ella, nuestro cuerpo está hecho del Polvo Mágico del que están hechas toda la substancias que utilizamos, y al final todo vuelve a ser Polvo y se disuelve en Su Ser, y Ella borra toda Forma de lo que fue, para empezar de nuevo. Esa es la base de la Transformación.
De ahí que los pueblos que no respetan a la Madre tengan tantos problemas para vivir en armonía en la Tierra.
Por eso es que la Luna, hecha de Polvo, también Materia, también es Madre, Espejo de la Luz, Guía en la Oscuridad, Portadora de Sueños, Guardadora de Anhelo, Reguladora de la Mujer, Relación Nuestra…. 
De esta forma nos enseñaban a nosotros, cuando los sueños de los niños se respetaban y nuestros mocasines sanaban la Tierra a cada paso.
Que caminen por la Belleza.